En 2026, la edad media de la población dominicana es de 32.9 años. Para 2100 podría alcanzar 51.6. El país todavía crecerá durante varias décadas, pero lo hará con una base joven más estrecha y una demanda mucho mayor de pensiones, salud y cuidados.
Pistas del cuaderno
Puntos clave
RD todavía crecerá durante varias décadas, pero lo hará más lentamente y con una población de mayor edad.
La población de 0 a 14 años bajaría de 25% a 18% entre 2025 y 2050; la de 65 años o más subiría de 9% a 17%.
Pensiones, salud y cuidados dependen tanto de la cantidad de trabajadores como de su productividad y formalidad.
La migración puede amortiguar la escasez laboral, pero no reemplaza una política demográfica y de cuidados.
La ONE proyecta que la República Dominicana pasará de poco más de 10.8 millones de habitantes en 2026 a unos 12.3 millones en 2050. El total se acercaría a su máximo durante la década de 2070 y luego comenzaría un descenso gradual.
El cambio decisivo no es solo cuántas personas vivirán en el país, sino qué edades tendrán. La población de 0 a 14 años bajaría de 25% en 2025 a 18% en 2050, mientras la de 65 años o más subiría de 9% a 17%.
Proyección demográfica
El total todavía crecerá antes de comenzar a bajar.
202610.8 millonesPunto de partida de la proyección.
205012.3 millonesMás habitantes, pero crecimiento más lento.
Década de 2070Máximo proyectadoDespués comenzaría un descenso gradual.
Estimaciones y proyecciones; no son tres observaciones censales. La ONE sitúa el máximo en la década de 2070 sin una cifra puntual en este resumen. Fuente: ONE, 23 de junio de 2026.
Más habitantes no significa una población más joven
La República Dominicana aún no está en una fase de despoblación absoluta. Está entrando en una etapa de crecimiento lento y envejecimiento acelerado: durante un tiempo convivirán un total de habitantes mayor y una proporción menor de niños y jóvenes.
Por eso conviene separar dos preguntas. “¿Cuántas personas viven en el país?” mide el tamaño de la población. “¿Qué edades tienen y qué relación hay entre quienes trabajan y quienes dependen?” anticipa la presión sobre el sistema previsional, la salud, la vivienda y las redes familiares.
La estructura cambia
Menos niños y adolescentes; casi el doble de adultos mayores.
0–14 años
2025
25%
2050
18%
65 años o más
2025
9%
2050
17%
Edad media proyectada
202632.9 años
205040.3 años
210051.6 años
Porcentaje estimado y proyectado de cada grupo sobre la población total; las barras comparten una escala de 0 a 30%. Los grupos mostrados no suman el total de edades. Fuente y supuestos: ONE, 23 de junio de 2026.
Quién sostendrá las pensiones, la salud y los cuidados
Cuando entran menos jóvenes al mercado laboral y aumenta el número de adultos mayores, cada trabajador debe sostener una parte mayor del gasto colectivo. El efecto dependerá también de la formalidad del empleo, la productividad, los salarios y la proporción de personas que realmente cotizan.
La presión no llegará únicamente a las instituciones públicas. En muchos hogares, el cuidado diario recae sobre familiares —con frecuencia mujeres— que reducen horas de trabajo o abandonan empleos para atender a una persona dependiente.
Prepararse implica ampliar la atención primaria, formar personal de cuidado, adaptar viviendas y transporte y construir servicios de apoyo que permitan a las personas mayores conservar autonomía sin trasladar todo el costo a las familias.
La migración puede retrasar, no detener, el cambio
La inmigración incorpora población mayoritariamente en edades de trabajo y puede aliviar faltantes de mano de obra. La ENI-2017 estimó 570,933 inmigrantes nacidos en el extranjero; 497,825 habían nacido en Haití y cerca de 80% del conjunto inmigrante tenía entre 15 y 45 años.
Ese aporte no elimina la baja fecundidad ni sustituye una política de cuidados. Su efecto depende del saldo migratorio, la regularización, la formalidad laboral y la capacidad de convertir trabajo en productividad, cotizaciones y derechos. Las personas migrantes también envejecen y forman parte de la misma planificación.
Qué debería preparar el país desde ahora
El primer paso es medir de manera continua cuántas personas necesitan apoyo, dónde viven y qué servicios existen cerca. Los promedios nacionales no muestran por sí solos la presión que sentirán los municipios con mayor concentración de adultos mayores o trabajadores migrantes.
La respuesta combina un sistema de cuidados, prevención sanitaria, empleos formales y mayor productividad. También exige una fórmula de financiamiento que no dependa exclusivamente del trabajo no remunerado de las familias.
El envejecimiento no es una crisis inevitable: es una transición previsible. La diferencia estará en si el país usa estas décadas de crecimiento para prepararse antes de que cambie por completo la relación entre quienes trabajan y quienes necesitan apoyo.
Nota de actualización: Restituimos la referencia principal de las proyecciones de la ONE y la enlazamos junto a las visualizaciones. Las cifras futuras son proyecciones, no resultados observados.